Los
fanáticos de los Cerveceros han tenido sus diferencias a lo largo de los años
con dos leyendas de los Cardenales: El dominicano Albert Pujols y el
puertorriqueño Yadier Molina. Sin embargo, hay esperanzas de que esos mismos
seguidores pongan a un lado todo eso para recibir como lo merece el par de
estrellas cuando visiten Milwaukee por última vez esta semana. Ambos jugadores
se retirarán al terminar la presente campaña.
A la
directiva de los Cerveceros probablemente le hubiese gustado que Pujols llevara
su búsqueda del jonrón 700 al American Family Field para ayudar a vender
algunos boletos adicionales, pero el veterano alcanzó el hito el viernes con un
par de vuelacercas en el Dodger Stadium.
“Yo quiero
que logre esa marca”, dijo el torpedero dominicano Willy Adames hace un par de
semanas, cuando los Cerveceros visitaron el Busch Stadium y Pujols se estaba
acercando a los 700. “Pienso que sería algo tremendo para él y su familia, la
República Dominicana y el juego de béisbol”.
No era un
secreto que varios de los jugadores de los Cerveceros estaban aupando a Pujols
para que lograra el hito, pero no ante ellos. Cuando Pujols llegó a la segunda
base en el primer juego de la serie ante los Cardenales en San Luis, Adames se
acercó a darle un abrazo ahí mismo en el terreno.
“¿Vieron ese
abrazo?”, pregunto Adames el día siguiente. “Eso fue mucho cariño y admiración.
Él es un ejemplo para nosotros los jugadores dominicanos. Es el jugador
favorito de mi papá. Por eso lo he estado viendo desde que era un niño. Por eso
traje a mi papá (Rómulo) a San Luis, porque quería que lo viera aquí. Cuando
(Pujols) llegó a segunda, se me puso la piel de gallina. Yo estaba como un
niñito. Fue un momento bien grande para mí como pelotero dominicano. Estaba
disfrutando el momento”.
Arriba en
las tribunas, el padre de Adames estaba viviendo la experiencia de su vida,
especialmente porque los Cerveceros remontaron para ganar el partido.
“Me contó
todo cuando terminó el juego; no podía creer cómo trata la gente a Pujols aquí.
Me dijo, ‘Ese hombre es un Dios aquí’”, siguió Adames. “Le dije, ‘Yo lo sé’. Lo
quieren y lo respetan mucho”.
El infielder
de los Cerveceros, Mike Brosseau, es otro fanático de Pujols. Después de un mal
año con los Rays, Brosseau decidió jugar béisbol invernal en LIDOM y fue
compañero de Pujols en los Leones del Escogido. El lanzador Ethan Small,
prospecto de Milwaukee, también jugó en ese equipo.
¿Aprendió
Brosseau algo de Albert?
“Una de las
cosas en las que trabajé antes de ir allá fue mi respiración”, contó Brosseau.
“Cómo tienes que conectar tu respiración con tus swings y tus movimientos. Eso
es algo muy visible en Albert. Si lo ves cuando hace swing, literalmente está
botando aíre con cada swing. Me imaginé que lo hacía por una razón, así que
hablamos de eso. Y en general, vi cómo hacía sus rutinas cada día. Fue una
tremenda experiencia”.
Adames
recordó la primera vez que conoció a Pujols en el 2018, cuando los Angelinos
visitaron a los Rays en el Tropicana Field. Pujols se acercó y le dio un abrazo
a Adames como si se conocieran de toda la vida, recordó el ahora jugador de los
Cerveceros.
“Yo estaba
demasiado emocionado, como un niño. Ahí mismo llamé a mi papá”, reveló Adames.
“Le dije a Pujols, ‘No sabes cuánto respeto te tengo y lo que ese abrazo
significa para mí’. Él es demasiado humilde. Siempre nos está dando consejos”.
“Para
nosotros los dominicanos es una leyenda”, dijo el lanzador de los Cerveceros,
Freddy Peralta. “Tú ves el respeto que todos los jugadores dominicanos le
tenemos, y eso es porque sabemos lo difícil que es esto. Sé que él ha hecho
todo lo posible y ha trabajado bien duro para terminar su carrera así”.
Se espera
que los Cerveceros le hagan un tributo a Pujols y Molina antes del primer juego
de la serie esta noche. Pujols batea .329 de por vida en Milwaukee, con 20
cuadrangulares en 88 partidos de temporada regular.
Fuente: Las
Mayores
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