China lanzó
este domingo un cohete Gran Marcha-2D con el Observatorio Solar Avanzado basado
en el Espacio (ASO-S, por sus siglas en inglés) desde el Centro de Lanzamiento
de Satélites de Jiuquan, en el noroeste del país, informan medios locales.
El
observatorio ya fue puesto con éxito en la órbita terrestre. Se trata del
primer instrumento a gran escala de China para estudiar el Sol, y permitirá
captar y estudiar imágenes de nuestra estrella más cercana durante un período
de intensa actividad solar, la cual alcanzará su punto máximo alrededor de
2025.
El ASO-S se
utilizará también para estudiar las erupciones solares y las eyecciones de masa
coronal, junto con la poderosa radiación y los complejos campos magnéticos que
generan.
El
telescopio fue nombrado Kuafu-1, en honor a un gigante de la mitología china
que perseguía al Sol. El aparato opera a 720 kilómetros sobre la Tierra, pesa
859 kilogramos, está equipado con tres cargas útiles y está configurado para
funcionar durante más de cuatro años.
El año
pasado, Pekín lanzó un pequeño satélite experimental llamado Explorador Solar
Chino de Hidrógeno-Alfa para estudiar las erupciones solares y servir como
precursor del ASO-S.
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